viernes, 16 de septiembre de 2016


La Agencia Espacial Europea (ESA) posee un satélite, Gaia, que se encarga de elaborar un mapa tridimensional de la Vía Lactea. Esta es la muestra más grande de objetos celestes obtenida hasta la fecha. La misión de momento lleva en marcha algo más de mil días.

Mapa de estrellas de la Vía Láctea. Fotografía: Agencia SINC.
En total ha determinado el brillo y posición de 1.142 millones de estrellas, así se ha transmitido en la presentación celebrada en el Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA en Villanueva de la Cañada. Transformar los datos brutos en posiciones estelares con un nivel de precisión sin precedentes es un procedimiento extremadamente complejo. Para ello se ha destinado un equipo panaeuropeo con unos 450 científicos, muchos de ellos ingenieros de software.

“Al cartografiar el cielo con una precisión nunca antes alcanzada, Gaia se sitúa a la vanguardia de la astrometría. Nos ofrece una primera impresión de los extraordinarios datos que nos esperan y revolucionará nuestra comprensión de cómo las estrellas se distribuyen y se desplazan por nuestra galaxia” afirma Álvaro Giménez, director de ciencia de la ESA.

A diferencia de otros mapas anteriores obtenidos este es el doble de preciso y contiene casi 20 veces más estrellas. El anterior referente era el catálogo de Hipparcos, que data del 1993. Se ha comparado el mapa de Gaia con el de Hipparcos y el de Tycho-2. Se ha dilucidado el efecto de paralaje (desplazamiento de la posición aparente de una estrella provocado por la traslación de la Tierra) y el movimiento propio (movimiento físico de las estrellas por la galaxia).

Antonella Vallenari, del Instituto Nacional de Astrofísica (INAF) declaró que “gracias a los primeros datos de Gaia, ahora es posible medir las distancias y los movimientos de unos 400 cúmulos a 4.800 años luz”. Un cúmulo abierto es un grupo de estrellas relativamente jóvenes formadas al mismo tiempo.

“Las estrellas variables (cuyo tamaño varía cíclicamente) como las Cefeidas o las RR Lyrae son valiosos indicadores de distancias cósmicas —explica Gisella Clementini, del INAF y el Observatorio Astronómico de Bolonia, Italia—. Mientras que el paralaje se utiliza para medir directamente distancias a grandes grupos de estrellas en la Vía Láctea, las estrellas variables constituyen un paso indirecto pero crucial en nuestra ‘escalera de distancias cósmica’, ya que nos permiten llegar a galaxias lejanas”.

“El camino hasta aquí no ha estado exento de obstáculos: Gaia ha tenido que enfrentarse a desafíos técnicos y ha sido necesario llevar a cabo grandes esfuerzos de colaboración para superarlos”, admite Fred Jansen, responsable de la misión Gaia de la ESA. A pesar de las dificultades sufridas en el pasado, la misión se encuentra en el buen camino para alcanzar su objetivo: cartografiar las posiciones, distancias y movimientos de mil millones de estrellas —alrededor del 1% del contenido de la Vía Láctea— en tres dimensiones y con una precisión nunca vista.

Los resultados pueden consultarse aquí y mucho más visualmente aquí (la imagen es impresionante).

Fuente: Agencia SINC.

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