lunes, 4 de julio de 2016


Carl Sagan fue toda una personalidad. Se le considera uno de los mejores divulgadores que el mundo de la ciencia ha visto, muestra de ello son su obra escrita y sus documentales. Fue un brillante cosmólogo, astrónomo y astrofísico. Para muchos presentar a Sagan está de más para otros no y de ahí la necesidad de leerle.

Este año se cumplen veinte años de su muerte, por eso hemos pensado recomendar y describir brevemente una de sus obras más vendidas. “El mundo y sus demonios: la ciencia como una luz en la oscuridad” se ha editado multitud de veces por todo el mundo. Pese a que muchos de los casos de los que habla Sagan han perdido actualidad, el libro no ha dejado de perder validez.

Esta obra funciona como un manual para conocer cómo funciona el método científico, la utilizó para probar argumentos y además para mostrar herramientas que sirven para desenmascarar falacias y engaños. Es por eso que en él se dedica a desmontar sistemáticamente mitos, costumbres tradicionalistas, pseudociencia, creencias, leyendas urbanas… Pero también intenta dejar claro que la ciencia no busca certezas absolutas: “cuando al atestiguar en un juicio se nos pide que juremos <<la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad>>, se nos pide lo imposible. Simplemente, es superior a nuestros poderes”.

Para ello recurre a recuerdos de su infancia y a su participación en multitud de actividades científicas llevadas a cabo a lo largo de su vida. De ahí que nos relate el por qué se hizo astrónomo o se dedicó a la ciencia en general. En esta obra pudo emplear bastantes anécdotas y desarrollar la experiencia de toda su vida pues el libro se publicó un año antes de su muerte. El texto funciona como la máxima expresión de su lucha por extender el uso del pensamiento crítico y la divulgación del método científico hacia todos aquellos que no están familiarizados con él o que incluso lo temen. Llega a hacerlo de tal manera que en ocasiones puede parecer un tanto radical.

Critica a los supersticiosos y a las religiones que no toleran a la ciencia, a los que creen en abducciones extraterrestres, la magia, las posesiones o los espíritus; trata el miedo que la sociedad tiene a la ciencia y lo rápido que cambia nuestra manera de ver la realidad. Para él la ciencia era algo neutral, los buenos o malos son los que la utilizan para unas finalidades u otras cosas. Por otro lado ofrece una visión de la ciencia y de los científicos como algo falible, como personas que reconocen sus errores y su falta de conocimiento para lograr así una sabiduría cada vez mayor.

Por poner un ejemplo. Habla de curiosidades como las pareidolias y otras casualidades como la cara de Marte. Por lo extensión, también de la existencia de vida extraterrestre y de las abducciones, a lo cual, en una de sus páginas dice: "una científica dijo: si los extraterrestres se quedaran a todos los que abducen, nuestro mundo sería un poco más cuerdo".

Pero si hay una frase que puede resumir el libro podría ser la que se haya en la página 96. "Los que tienen algo que vender, los que desean influir en la opinión pública, los que mandan, podría sugerir un escéptico, tienen un interés personal en no fomentar el escepticismo".

Una práctica curiosa sería comprobar y comparar el panorama social y científico que se vivía cuando Sagan escribió esta obra y con el actual. Por desgracia en mi opinión creo que no ha habido grandes cambios, pero para saber bien de que estoy hablando lo mejor es que os hagáis con un ejemplar y lo comprobéis por vosotros mismos. La dedición desde la que he construido esta reseña pertenece a la Editorial Planeta. Aún se puede encontrar este libro en las librerías.

0 comentarios :

Publicar un comentario