viernes, 1 de julio de 2016


El pasado 16 de junio el CSIC soltó cuatro tortugas boba (Caretta caretta), una especie en peligro de extinción, en la playa de Almería. Estos animales están equipados con localizadores de posición y de momento se sabe que continúan sanas y salvas. Dos se han dirigido al norte de la Playa de las Palmeras y las otras al sur. Estaban acompañadas de otros ocho ejemplares.

Ruta de las tortugas. Fotografía: CSIC.
Las tortugas nacieron el año pasado. Cuando fueron liberadas medían entre 15 y 20 centímetros y pesaban en torno a 700 gramos y un kilo. El ejemplar más activo es el que fue bautizado como Pichirichi que está ya cerca de Formentera. En su misma dirección salió Rabiosa que se encuentra por el Golfo de Mazarrón. Por su parte Serena y Cocedora están por Carboneras.

Cuando las tortugas salen a la superficie su GPS envía una señal por satélite. Gracias a que están alimentados por placas solares los dispositivos podrán continuar su funcionamiento hasta que en unos meses el propio crecimiento de la tortuga haga que se desprenda de su cuerpo.

“Con esta suelta pretendemos alcanzar dos objetivos muy diferentes. Queremos hacer el seguimiento de estos ejemplares, recabar más datos y aumentar el número de tortuga boba en mar abierto, pero también buscamos concienciar a la población sobre su especial situación, ya que están en peligro de extinción y los ciudadanos, con pequeños gestos, pueden hacer mucho para ayudarlas”, explica el investigador del CSIC Adolfo Marco, director del proyecto.

Esta especie puede vivir unos 50 o 60 años y poner 60 nidos a lo largo de su vida. Cada nido puede llegar a tener hasta 100 huevos.

Fuente: CSIC.

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