lunes, 11 de julio de 2016


La investigadora María Ramos Payán. Fotografía: Fundación Descubre.
Un trabajo desarrollado entre la Universidad de Sevilla y la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.) ha dado como fruto un microdispositivo portable capaz de identificar la hemoglobina glicada y la albúmina, dos marcadores relacionados con la diabetes. Aún está en fase de prototipo pero supondrá un avance pues aumenta la precisión y reduce el tiempo de los análisis a menos de tres minutos.

La hemoglobina es una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y tiene la función de transportar el oxígeno de los pulmones a los tejidos. La glucosa se une a ella para formar hemoglobina glucosilada o hemoglobina 1c. Esta unión se mantiene hasta que el glóbulo rojo es desechado, en aproximadamente 120 días. Cuando los niveles de glucosa aumentan, también se incrementa la hemoglobina 1c.

A través de la medición de este tipo de hemoglobina se diagnostica la diabetes y se realiza el seguimiento apropiado. “Este examen sirve para determinar cómo ha sido el perfil glucémico de una persona en los últimos 3 meses. Niveles superiores al 6,5-7% podrían ser indicativos de un mal control glucémico y posible presencia de la enfermedad”, precisa la investigadora de la Universidad de Sevilla, María Ramos Payán, una de las autoras del estudio.

Con este dispositivo se conseguirían mediciones más exactas y los pacientes evitarían tener que enviar muestras al laboratorio. Este nuevo equipo portable puede tratar la muestra, separar y analizar los resultados on-line.

El proceso de preparación comienza con un microlitro de sangre que se diluye 500 veces, se microfiltra, se centrifuga y se inyecta en la plataforma. Se produce una separación mediante electroforesis capilar (un método que separa diferentes sustancias según su carga y tamaño). “La idea es diferenciar la hemoglobina en subunidades alfa y beta. Conocer sus porcentajes glicados/glucosilados nos aporta la pista de la presencia o no de diabetes”, especifica la investigadora.

Una vez separadas, las subunidades pasan por un espectrómetro de masas que analiza las moléculas. Así se detecta la hemoglobina 1c y la albúmina glucosilada. Este último es un marcador adicional que controla el estado glucémico de los diabéticos. “Aunque la hemoglobina glicada se mantiene en el organismo 120 días y la albúmina glicada lo hace menos tiempo, ambas en conjunto proporcionan una imagen más completa del perfil glucémico del paciente. Esto nos ayuda a realizar un mejor seguimiento en pacientes, a predecir mejor el riesgo de diabetes y a detectar la enfermedad de una manera más rápida y precisa”, asegura Ramos.

Los resultados pueden leerse en el artículo “Analysis of Hemoglobin Glycation Using Microfluidic CE-MS: A Rapid, Mass Spectrometry Compatible Method for Assessing Diabetes Management”, publicados en la revista Analytical Chemistry.

Fuente: Agencia DiCYT.

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