miércoles, 8 de junio de 2016


Fotografía: CSIC.
La atrofia muscular espinal es un problema que padece 1 de cada 10.000 bebés, que provoca altas cifras de mortalidad y que no tiene cura. Para poder ofrecer una ayuda a esos niños que la padecen, el CSIC ha desarrollado un exoesqueleto de tan solo 12 kilos de peso. Para lograr esa cifra se ha empleado aluminio y titanio. Con este complemento muchos niños podrán caminar e incluso hacerlo por primera vez. Será utilizado también en hospitales para la terapia de entrenamiento muscular.

Este trabajo se encuentra en fase de preclínica y ha sido realizado conjuntamente con la empresa Marsi Bionics. En el siguiente vídeo se muestra y explica su funcionamiento.

Fuente: CSIC.

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