miércoles, 22 de junio de 2016


Fotografía: Kieran Doherty. Reuters. / Actualidad.RT.
Cada cincuenta años se da una casualidad cósmica conocida como “luna de fresa”. En este acontecimiento confluyen el solsticio de verano del hemisferio norte (20 de junio) y la luna llena. Dos acontecimientos que vemos periódicamente pero que rara vez se unen.

El nombre del evento no viene por el color de nuestro satélite si no de los algonquinos (indígenas del norte de América) que pensaban que este evento indicaba el comienzo de la siembra de fresas. Aun así, la Luna se tornó de un color rojo u ámbar debido a la posición elevada del Sol y baja de esta. Además, el aire denso y húmedo de esta temporada contribuyó aún más a esta coloración.

Fuente: Actualidad.RT.

0 comentarios :

Publicar un comentario