miércoles, 13 de abril de 2016


El Instituto de la Grasa del CSIC ha entrado a participar en el proyecto europeo OLEUM. La finalidad de este plan es detectar y combatir fraudes para así poder verificar la calidad de los aceites de oliva. Este proyecto está dentro del programa Horizonte 2020 de la Unión Europea. Este programa está pensado para acabar con el fraude alimenticio y supondrá una dotación de 600.000 para el CSIC.

Hasta 20 instituciones de 15 países distintos pretenden desarrollar nuevo métodos que analicen los aceites basándose en nuevos marcadores. Así se intentará destapar la desodorización del aceite y las mezclas ilegales entre el de oliva y otros tipos de aceites.

Fotografía: Pixbay.
“Este proyecto va a definir las estrategias futuras en las que se basarán los métodos analíticos para garantizar la calidad y pureza de este producto clave en el sector agrícola y con un peso tan importante en la economía del país, asegurando que los consumidores obtengan los beneficios para su salud por los que es tan apreciado”, señala Wenceslao Moreda, investigador del CSIC. “La participación de nuestro instituto no solo da continuidad a una larga trayectoria en la investigación sobre aceite de oliva, de la que es pionero, sino que da continuidad a los trabajos iniciados por científicos que participan en el proyecto Recupera2020 sobre la calidad del aceite de oliva”, añade.

Con OLEUM se piensa que se realizarán actividades de transferencia de conocimiento, entre ellas la creación de una base de datos que contemple todos los resultados generados por la investigación del proyecto y la puesta en marcha de la Red OLEUM. Esta red serviría para todos los actores del sector para permitir maximizar el impacto de las conclusiones del proyecto. Para alcanzar un mayor impacto se plantea una estrategia de difusión del estudio para mejorar la confianza del consumidor, del mercado, y preservar la imagen del aceite de oliva a escala global.

Fuente: CSIC.

0 comentarios :

Publicar un comentario