jueves, 3 de marzo de 2016


Se trata de un proceso químico que no necesita de las actuales fundiciones en altos hornos, método que está casi prohibido en EE.UU. y Canadá, los cuales recurren a México para realizarlo. En lugar de ello, los investigadores utilizan técnicas menos contaminantes. Esto ha sido necesario ya que el plomo es el metal que más se recicla y el más presente en los acumuladores, cerca del 80%. Lo ha desarrollado un grupo de científicos del departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica, de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (UAM-I).

Gretchen Lapidus Lavine, líder del grupo científico, explica: “Empleando nuestra metodología se extrae el plomo, o cualquier otro metal, sin usar fundición, mediante un sistema que emplea soluciones acuosas. El proceso se ha validado en laboratorio, pero no se ha recibido por la industria porque prefieren los métodos tradicionales, aunque también por ello tenga que hacer grandes desembolsos para cumplir con los controles ambientales”. 

Reciclaje de acumuladores. Fotografía: Agencia DiCYT.
Sin embargo, el proyecto recibió justo reconocimiento al ser elegido para participar en el programa de becas Leaders in Innovation Fellowships 2015, patrocinado por Newton Fundation y la Academia Real de Ingeniería de la Gran Bretaña. Gracias a ello, la doctora acudió a Londres a recibir durante dos semanas un programa intensivo de entrenamiento, establecimiento de redes de contactos y asesoría de mentores en comercialización de ciencia e innovación, por parte de especialistas de Isis Innovation, la oficina de transferencia de tecnología de la Universidad de Oxford.

 Cuando los industriales oyen que se trata de un proceso hidrometalúrgico le “dan la vuelta”, porque consideran que se contaminará mucha agua. Sin embargo, en el sistema propuesto lo que hace es que se recicla. El proceso industrial actual utiliza carbón, material barato pero que deja una gran huella de dióxido de carbono. Además, se invierten grandes cantidades de dinero en controles anticontaminantes.

La gran pega del proceso ce la UAM-I es su duración. A pesar de ser más sencillo y realizarse a temperatura ambiente, se requiere del uso de agua y reactivos para “separar” el plomo, por electro-obtención.

“También proponemos tratamiento para la industria minera que genera escoria y de la cual se puede obtener plomo en forma de sulfatos para volverlo a usar, pero también han mostrado poco interés. Es frustrante”, lamenta la doctora Lapidus Lavine. A su vez indica que el equipo de la UAM-I pretende iniciar una planta piloto para que los empresarios conozcan el proceso, pero aún faltan recursos para ello.

Fuente: Agencia DiCYT.

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