martes, 26 de enero de 2016


Desde hace años, la física de materiales busca soluciones o complementos para los componentes actuales en forma de nuevos materiales y efectos con cuales poder soportar el ritmo de crecimiento de la computación. Un reciente trabajo colaborativo entre un grupo francés de la Unidad Mixta de Física de la Universidad París Sur, el Centro Nacional de la Investigación Científica y la empresa Thales, al que se suman el Instituto de Magnetismo Aplicado y el Instituto Pluridisciplinar de la Universidad Complute
Nanotecnología. Fotografía: PressReleaseFinder.
nse, a través del Grupo Complutense de Física de Materiales Complejos, podrían estar tras la pista de una nueva solución.

La tecnología se ha tenido que enfrentar a los límites de validez de las leyes físicas que gobiernan estos flujos de la carga”, explica Jacobo Santamaría, director del Grupo de Física de Materiales Complejos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Dentro de este campo, una de las soluciones más estudiadas es la de los óxidos complejos de metales de transición. Santamaría forma parte de un equipo internacional que ha publicado un estudio sobre estos materiales en la revista Nature Physics. “Pueden presentar casi cualquier estado de materia sólida, desde metales a semiconductores o aislantes, ser magnéticos, ferroeléctricos o incluso superconductores, y podrían dar lugar a importantes aplicaciones tecnológicas” explica.

Las estructuras estudiadas están formadas por níquel y titanio. Los nuevos componentes estarían gobernados por física cuántica ya que, según Santamaría “Hemos encontrado un nuevo paradigma en el que estos flujos están controlados por los singulares estados cuánticos de los nuevos materiales, lo que podría permitir llegar a nuevos conceptos de transistores en una futura nanoelectrónica de óxidos mucha más potente que la actual”.

Fuente: Agencia DiCYT.

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