viernes, 8 de enero de 2016


Tanto la UE como EE.UU. eligieron los LED para la iluminación y la sustitución de las bombillas incandescentes. Ahora un equipo hispano-alemán ha conseguido una versión mejorada al crear un BioLED que mantiene la eficacia de los LED inorgánicos y que tiene un coste menor. Ahora están trabajando en su optimización para conseguir más estabilidad térmica y más tiempo de vida.

Uno de los problemas de los LED son sus materiales de fabricación (como el cerio y el itrio, poco abundantes) y la luz blanca que proporcionan, la cual es poco óptima para la vista ya que esta falta de una componente roja que puede afectar psicológicamente a las personas expuestas a ellos durante mucho tiempo. “Hemos desarrollado una tecnología y un dispositivo híbrido, denominado BioLED, que utiliza proteínas luminiscentes para convertir la luz azul que emite un LED ‘normal’ en una luz blanca pura”, explica Rubén D. Costa, investigador de la Universidad Erlangen-Nürnberg (Alemania) y coautor del trabajo.

Gomas con proteínas liminiscentes usadas para fabricar los BioLED.
Fotografía: M.D. / Weber / University of Erlangen-Nurenber.
La solución que se ha desarrollado consiste en introducir proteínas luminiscentes en una matriz polimérica para fabricar una goma, también luminiscente, lo que supone una nueva forma de empaquetamiento que podría llegar a sustituir al de los LED actuales.

Se requiere un LED azul o ultravioleta para excitar las gomas que se ponen encima y lo transforman en uno blanco. Es decir, se puede combinar un LED azul con una goma verde y otra roja, o bien un LED ultravioleta con gomas azul, verde y roja. El resultado es el primer BioLED de luz blanca pura, en el que contribuyen de forma similar los colores azul, verde y rojo, sin perder las prestaciones de eficiencia que ofrecen los LED inorgánicos.

Estos Bio-LED son fáciles de fabricar y sus materiales son de bajo coste y biodegradables, por lo que se pueden reciclar y reemplazar fácilmente”, señala Costa, quien destaca la gran estabilidad de las proteínas, “cuyas propiedades luminiscentes se mantienen intactas durante meses cuando se almacenan en condiciones ambientales de luz, temperatura y humedad”.

De hecho, con esta técnica “se ha logrado por primera vez el uso sostenido de proteínas en dispositivos optoelectrónicos sin que pierdan su estabilidad, algo que no se había sido logrado en los últimos 50 años, lo que representa un gran avance en este campo”, subraya Pedro B. Coto, otro de los autores que también investiga en la universidad alemana.

Todos los detalles se publican en la revista Advanced Materials.

Fuente: Agencia Sinc.

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