martes, 1 de diciembre de 2015


La Agencia Europea de Medio Ambiente ha publicado un nuevo estudio en el que anuncia que la contaminación atmosférica fue responsable en 2012 de 524.000 muertes prematuras en Europa. Los contaminantes que nos afectan son las partículas en suspensión (PM), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de nitrógeno (NO2).

Solo en España la cifra asciende a 32.000 defunciones. La contaminación por PM2.5 provoca 25.500 muertes prematuras, mientras que la exposición a NO2 asciende a 5.900 y la de O3 a 1.800.

“A pesar de las mejoras continuas que se han realizado en las últimas décadas, la contaminación atmosférica sigue afectando a la salud general de los europeos, mermando su calidad de vida y su esperanza de vida”, ha afirmado Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la AEMA.

Fotografía: Pixbay.
No solo nuestra salud se ve afectada. Según el director de AEMA la polución incrementa nuestros costes médicos y reduce la productividad laboral. Y de sobra son conocidos sus impactos medioambientales como la eutrofización causada por el amoniaco (NH3) o el O3 que sigue dañando a las plantas.

Los contaminantes, sus efectos y estadísticas

Partículas: Las partículas pequeñas pueden penetrar profundamente en los pulmones y causar o agravar enfermedades cardiovasculares y pulmonares, infartos de miocardio y arritmias. También pueden provocar cáncer. En 2013, el 87% de la población urbana de la Unión Europea (UE) estaba expuesta a concentraciones de PM2.5 que superaban los valores establecidos por la OMS para proteger la salud humana. Si se cumplieran las normas sobre la calidad del aire en Europa las concentraciones medias de PM2,5 disminuirían en una tercera parte, con lo que se conseguirían 144.000 muertes prematuras menos en comparación con la situación actual.

Ozono: La exposición sigue siendo muy elevada. En 2013 el 98% de la población urbana de la UE-28 estuvo expuesta a concentraciones de O3 por encima de los valores establecidos por la OMS. Cerca del 15% estuvo expuesto a concentraciones por encima del valor objetivo (menos estricto) de la UE para el O3. Las concentraciones de ozono también perjudican a los cultivos agrícolas, los bosques y las plantas, al reducir sus tasas de crecimiento y su producción.

Dióxido de nitrógeno: Afecta directamente al sistema respiratorio y contribuye además a la formación de PM y O3. En 2013, el 9% de la población urbana de la UE-28 estuvo expuesta a concentraciones de NO2 por encima de las normas de la OMS y de la UE.

Benzo(a)pireno (BaP): Es un contaminante orgánico que es cancerígeno y que se forma por lo general como consecuencia de la combustión de madera. La exposición a la contaminación por BaP está muy extendida, especialmente en Europa Central y del Este. Una cuarta parte de la población urbana de la UE-28 estuvo expuesta a concentraciones de BaP por encima del valor objetivo en 2013 y hasta el 91% estuvo expuesto a concentraciones por encima del nivel de referencia.

Dióxido de azufre: Las emisiones se han reducido significativamente en las últimas décadas como consecuencia de la legislación de la UE, que exige el uso de tecnología de depuración de emisiones y de combustibles con un menor contenido de azufre. En 2013 solo hubo unas pocas superaciones del valor límite de SO2 en la UE.

Monóxido de carbono, benzeno y metales pesados (arsénico, cadmio, níquel y plomo): Estas concentraciones fueron bajas por lo general en la UE en 2013 y hubo pocas superaciones de los respectivos valores límite y valores objetivo que establece la legislación de la UE.

Fuente: Agencia SINC.

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