viernes, 27 de noviembre de 2015


El LHC ha realizado las primeras colisiones con iones de plomo con una energía que casi ha doblado la de cualquier otro experimento realizado hasta ahora. Esto significa que los investigadores podrán estudiar un estado de la materia tal y como existió justo después del Big Bang, a temperaturas de billones de grados. 

De este modo arranca un mes cargado de experimentos con átomos de plomos sin electrones, o dicho de un modo más técnico, con iones de plomo cargados. “Colisionar iones es una tradición durante un mes cada año como parte de nuestro diverso programa de investigación en el LHC”, dice el director general del CERN, Rolf Heuer. “Este año sin embargo es especial porque alcanzamos una nueva energía y exploraremos la materia en un periodo aún más temprano de nuestro universo”.
 
Colisión de iones de plomo en el detector ALICE. Fotografía: CERN.
Según la teoría del Big Bang, cuando se inició nuestro universo, durante unas pocas millonésimas de segundo, la materia fue un medio muy caliente y denso, una especie de ‘sopa’ primordial. Estaba compuesta por partículas elementales conocidas como quarks y gluones. En el frío Universo actual, estos gluones (del inglés ‘glue’, pegamento) mantienen a los quarks unidos dentro de los protones y neutrones que forman la materia, incluidos nosotros y otros tipos de partículas.

Explicado esto debemos saber que incrementar la energía de las colisiones aumentará también el volumen y la temperatura del plasma de quarks y gluones, permitiendo avances importantes en el conocimiento de este medio formado en las colisiones de iones de plomo del LHC que interactúa fuertemente. Como ejemplo, en el anterior ciclo los experimentos del LHC confirmaron el comportamiento inesperado del plasma de quarks y gluones como un líquido ideal, así como la existencia de ‘jet quenching’ en las colisiones de iones de plomo, un fenómeno por el que las partículas producidas pierden energía por su paso a través del plasma de quarks y gluones.  
La gran abundancia de estos fenómenos proporcionará herramientas para caracterizar el comportamiento de este plasma de quarks y gluones. Medidas de estos jets con energías más altas permitirán así una nueva y más detallada caracterización de este estado de la materia. 
Los experimentos del LHC fueron mejorados sustancialmente durante la primera parada larga del LHC. Con el incremento de datos esperado, los científicos serán capaces de profundizar en las señales prometedoras observadas durante el primer periodo de funcionamiento (2010-2013). “En este segundo ciclo de funcionamiento se producirá un gran número de partículas con quarks pesados, abriendo nuevas oportunidades para estudiar la materia hadrónica en condiciones extremas”, dice el portavoz de la colaboración CMS, Tiziano Camporesi. “CMS está preparado para atrapar y medir estos procesos inusuales con alta precisión”.

Por primera vez, la colaboración LHCb se unirá a los experimentos que tomarán datos con las colisiones entre iones.  “Este es un interesante paso hacia lo desconocido para LHCb, que puede identificar partículas de forma muy precisa. Nuestro detector nos permitirá realizar medidas complementarias a las que consiga el resto de experimentos alrededor del anillo del LHC”, dice el portavoz de LHCb Guy Wilkinson. 
Fuente: Agencia SINC.

0 comentarios :

Publicar un comentario