miércoles, 25 de noviembre de 2015


Era uno de los cuatro rinocerontes blancos del norte que quedaban en todo el planeta. A la edad de 41 años ha fallecido. Habitaba en el Zoo de San Diego, en EE.UU. donde le han tenido que practicarle la eutanasia debido a la infección bacteriana que sufría.
Fotografía: Zoo de San Diego.
Los otros tres ejemplares que se conservan están custodiados constantemente por guardias armados en el parque natural de Ol Pejeta (Kenia). Son dos hembras y un macho, por lo que su conservación e importancia para la perduración de esta especie es vital. Los años de la caza furtiva generalizada y la guerra civil en su hogar devastaron las poblaciones de este animal, considerado extinto en estado salvaje. 

“Nola deja un legado que sus cuidadores y el personal a cargo de los animales esperan continuar, con el objetivo de ayudar a la conservación del rinoceronte en los años venideros”, explica un comunicado de la institución. En 2014, este parque natural perdió a Suni por causas naturales, uno de los últimos machos reproductores. Lamentablemente, ninguna de las hembras del parque es capaz de reproducirse naturalmente y el recuento de espermatozoides de Sudan es muy bajo. La fecundación in vitro, quizá en una hembra de rinoceronte blanco del sur es, según los veterinarios, la única posibilidad para la continuación de la especie.

Fuente: Agencia SINC.

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