martes, 20 de octubre de 2015


Estudiante durmiendo. Fotografía: Sharon Pruitt.
La conclusión de un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid a 796 jóvenes de entre 12 y 16 años, es que aquellos estudiantes que duermen pocas horas entre semana y muchas los fines de semana manifiestan un peor rendimiento académico, o al menos así se está registrando. En el caso de las mujeres la situación se agudiza.

“Las adolescentes tienden a dormir más los fines de semana (respecto a los días de diario y comparadas con los chicos), por lo que experimentan un mayor jet lag social”, afirma Juan F. Díaz-Morales, profesor de Psicología Diferencial de la UCM y coautor del estudio, publicado en Chronobiology International.

Estos jóvenes experimentan un jet lag social, comparable al jet lag del viajero.  "La tendencia a la vespertinidad (marcada por el reloj biológico) entra en conflicto con el adelanto de la hora de entrar al instituto (fijada por el reloj social)”, explica Díaz-Morales. “En las jóvenes, el jet lag social se relaciona con un peor rendimiento en todas las pruebas de habilidades cognitivas (excepto la prueba de fluidez verbal) y con peores notas académicas”, destaca el autor. Por su parte, en chicos, el sueño irregular se asocia también con un peor rendimiento y únicamente con peor desempeño en las pruebas de razonamiento inductivo y aptitud numérica.

Fuente: DiCYT.

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