viernes, 28 de agosto de 2015


Fotografía: Francisco Jesús Tejeda Whie
Investigadores de la Universidad de Montreal (Canadá) han descubierto que las células cerebrales con mayor riesgo de desarrollar párkinson consumen cantidades inusualmente altas de energía para funcionar, agotándose gradualmente y muriendo de forma prematura. Como indicó el profesor de la institución canadiense Louis-Éric Trudeau, "uno de los obstáculos es que sabemos muy poco sobre qué tipo de células cerebrales son más vulnerables”.

Los resultados, publicados en Current Biology, apuntan que las neuronas ‘sensibles’ son morfológicamente muy complejas, con una extensa ramificación de los axones (prolongaciones de las neuronas especializadas en conducir el impulso nervioso desde el cuerpo celular hacia otra célula). “Este tipo de células tan complejas probablemente necesita una gran cantidad de energía para garantizar el correcto funcionamiento de su extensa arborización axonal y la liberación de neurotransmisores complejos. Esto explicaría el deterioro celular acelerado", añade Trudeau.

"Es muy difícil reproducir los síntomas del párkinson en ratones, incluso cuando se introducen en su genoma las mismas mutaciones encontradas en los seres humanos afectados por formas familiares de la enfermedad. Por ello, nuestro descubrimiento proporciona una nueva ventaja para superar estas dificultades", indica Trudeau.

El investigador concluye que en el futuro "se podrían desarrollar nuevos medicamentos para ayudar a las neuronas a reducir su consumo de energía o a producirla de manera más eficiente, lo que reduciría el daño acumulado a lo largo de los años".


Fuente: Agencia SINC

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