miércoles, 1 de julio de 2015


     El análisis genético realizado a la mandíbula de un humano moderno que vivió en Europa entre 37000 y 42000 años, revela que parte de su genoma procede de los neandertales.

Foto: Svante Pääbo, Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology.
    La mandíbula encontrada en una cueva de Rumanía llamada Pastera cu Oase, llamó su atención al ser de las más antiguas encontradas de un humano moderno y por eso se decidió intentar extraer el ADN para poder estudiarla. 
   
   Según los análisis, el Oase 1 (llamado así por la cueva en la que se encontró) conserva entre el 6 y el 9,4% del ADN de los neandertales, más que cualquier otro humano moderno estudiado hasta la fecha. Este estudio les dio a los científicos nuevas evidencias que confirman que ambas especies coincidieron en el tiempo y que se cruzaron antes de lo que se creía hasta ahora.

    Los humanos  modernos se extendieron por el continente europeo desde hace 45000 años, mientras que los neandertales se extinguieron. Sin embargo, hubo tiempo para que ambos homínidos se cruzaran, de hecho en la actualidad, los humanos no africanos compartimos entre el 1 y y el 3% de genes neandertales. 
Foto: Svante Pääbo, Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology.

     Aunque como nos afirma Reich, investigador en el Harvard Medical School "La muestra analizada está más estrechamente emparentada con los neandertales que la de cualquier otro humano moderno analizado antes".

     Además los resultados también señalan que Oase 1 es genéticamente más parecido a los asiáticos del este y a los nativos americanos actuales que a los europeos modernos. 

Fuente: Agencia SINC

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