viernes, 17 de julio de 2015


 Por norma general, las prótesis se suelen dañar al exponerse a altas temperaturas, el usuario no lo nota y acaba quemándose. Para solucionar esto el grupo Protesa ha diseñado una buena solución.  Han colocado sensores que alertan de la existencia de una temperatura demasiado elevada. Además, la protesis diseñada por esta empresa es reciclable y más ligera porque está fabricada con PET (Tereftalato de polietileno).

“La temperatura esta calibrada a la del cuerpo humano, a 35 grados centígrados, a fin de evitar una quemadura en el muñón, si se excede esa cantidad. Los sensores distribuidos en la mano, muñón y brazo de la prótesis están conectados a un dispositivo, el cual se comunica por medio de vibraciones”, agregó. Cuando esto sucede la mano se cierra automáticamente, como un acto reflejo de protección a fin de prevenir la quemadura.
Foto: Agencia DiCYT
Roque Pérez alumno del campus Atizapán, comentó que la innovación tecnológica consiste en equipar a las prótesis con sensores que permiten identificar cualquier energía calorífica en una señal que de aviso de alerta al usuario a fin de evitar el daño tanto a él como al aparato.

El líder de Protesa especificó que los sensores actuales miden 30 milímetros, y son necesarios colocar 15 en la mano, y otros 25 a lo largo del brazo para darle una sensibilidad total a la prótesis. Además, calculó que el precio de las prótesis va desde los 34.000 pesos (1975€ aprox.) con mano y muñeca hasta los 40 mil con la extremidad completa. El objetivo de Protesa es fabricar prótesis económicas que sean accesibles para personas con bajos recursos y de ese modo puedan recuperar su actividad cotidiana, a como era antes de la pérdida de la extremidad.


Fuente: Agencia DiCYT

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